Friday, January 22, 2010

A mi madre.

Tan rápidamente crecí dentro de tí, pase por lo que se dice fue la evolución del hombre. Desde ser un pez hasta convertirme en un ser con manos, piernas, ojos y sensaciones hermosas que ahora no puedo compartir contigo. Gracias por darme de comer, gracias por esperarme hasta el día en que me tuviste en tus brazos, teníamos frío... lo recuerdas? Decidí convertirme en un ser lleno de muchos colores, unos días son grises en los cuales me pierdo, otros días son rojos, es allí que me dispongo a vivir la pasión en esto que llaman vida, cuando se pintan de azul quisiera que estuvieses aquí acariciando mi cabello, contandome historias sobretodo las de tu vida.
Hoy quisiera oler el dulce olor que emanaba tu piel más sin embargo solo se me es permitido en sueños, sueños que me hacen añorarte y pedirte perdón, porque cuando te tuve no te ame, no supe, no quise.
Señora Isbely.¿ Que hago ahora? ¿Como crear la idea de que estas aquí aunque no estes?¿ Como le explico a la muerte que la odio porque te arrancó de mi vida? Con la naturalidad de un cortijero
cuando cosecha el trigo de cada día, ¿Como no sentir esa extraña melancolía cuando veo a una pajarita darle de comer a sus crías? Gracias por robarle al tiempo las ganas de verme y poder sentirte, aunque allí en el más allá te digan que no esta bien.
Te pido de nuevo que me perdones por no ser arquitecto de mis días, por ser solo un ser que se refugia en sus letras y en la melancolía. Por no saber ser una madre como tú, por no ser esa mujer independiente que tanto quisiste, me haces falta tanto como yo te hice cuando dabas el
paso más grande de esta vida, el último eslabón (la muerte).
Quisiera ser mago para volver a tenerte en este mundo que tanto duele, que nunca terminaré de entender, no sin tí.
Y mostrarte que estoy aprendiendo a salir de la rueda y permanecer en el centro.

No comments:

Post a Comment